El camino escolar seguro tendrá señalización vertical, pasos de peatones elevados y bandas reductoras de velocidad.
Además de mejorar la accesibilidad y seguridad de los escolares, este tipo de caminos promueve hábitos de vida saludable y sostenible.
El Ayuntamiento de Majadahonda ha comenzado las obras de accesibilidad del camino escolar seguro del centro de Educación Infantil y Primaria ‘María Auxiliadora’ en el que se invertirán 48.313,15 euros procedentes de los fondos europeos Next Generation.
La contratación de las obras se ha realizado por procedimiento de urgencia, puesto que el colegio se encuentra en una zona próxima a la conexión de la carretera del Plantío con la autovía A-6, carretera de La Coruña, en dirección Madrid. El objetivo de este camino escolar seguro es mejorar la accesibilidad al centro educativo para estudiantes, familiares y empleados, especialmente aquellos que tengan problemas de movilidad; promover la movilidad peatonal, de manera que los escolares puedan desplazarse hasta el centro a pie de manera segura, y optimizar el transporte público, mejorando además el uso de la ruta escolar existente.
Todas estas medidas, que mejoran la seguridad e independencia de los niños, contribuyen a reducir el tráfico rodado y la contaminación, al tiempo que promueven estilos de vida más saludables y sostenibles. Las actuaciones para la creación del camino escolar seguro del CEIP ‘María Auxiliadora’ comprenden la mejora y refuerzo de la señalización tanto horizontal como vertical, la construcción de pesos de peatones elevados y la colocación de bandas reductoras de velocidad. El camino escolar seguro estará marcado en su recorrido con pintura para una mejor distinción.
Las obras de realización tienen un plazo de ejecución estimado de tres meses. Este es el primero de los caminos escolares seguros previstos en Majadahonda, que paulatinamente se irán extendiendo al resto de centros escolares de la ciudad.
El concejal de Movilidad Urbana y Seguridad, Antonio Rodríguez, ha destacado la importancia de estos caminos escolares, “porque el entorno de los colegios debe ser especialmente seguro, para garantizar que tanto los niños como sus familias pueden acceder a los centros tranquilamente, andando o en transporte público, y sin riesgo alguno”.