Cuando la plantilla del Rayo Majadahonda abandonaba este domingo el estadio Narcís Sala, tras la victoria 1-2 ante el Sant Andreu, permitiendo al equipo majariego llegar a la final del playoff por el ascenso a Primera Federación, varios aficionados violentos del club catalán descargaron su frustración lanzando piedras y botellas contra el autobús del conjunto madrileño, llegando a romper varias lunas.
Con 6.500 aficionados presentes, en un momento decisivo para ambos conjuntos, se esperaba un partido cargado de tensión, que finalmente estalló después de que dos aficionados lanzaran agua y golpearan a un jugador suplente y al utillero del equipo visitante. Aunque fueron expulsados y el partido continuó. Antes de abandonar el estadio, ya en el vestuario, también fueron acosados por varios hinchas del conjunto local.
Hablamos con Jesús Arribas: “nos empiezan a gritar que nos van a matar”
En uno de los vídeos se puede escuchar “¡Que vienen, que vienen! ¡Tira, tira!”, antes de que el primero de los ultras comenzara a atacar el vehículo que aceleraba para tratar de salir del lugar, mientras los jugadores se resguardaban agachados en el pasillo, observando como varias ventanas se hacían añicos. Mientras el autobús avanzaba, era perseguido ante la incredulidad de los de Jesús Arribas con frases como “Tira, tira, no parp-blohor, se esperabo0tras%20el%20partido%3A%20%E2%;Tirn2.",ohor, sGo%3bae s ">
