El Instituto de Emprendimiento Avanzado ha celebrado un nuevo Martes del Emprendimiento itinerante que le ha llevado al madrileño barrio de Latina para entrar en Kiahru, la clínica de medicina estética avanzada, la nutrición personalizada y la medicina integrativa, que es uno de los sectores que mayor crecimiento está experimentando en los últimos años. Pilar Lopez, líder del proyecto, ha explicado en el encuentro que ha conducido Wilfredo Jurado, el CEO de la escuela de negocios que preside Juan Claudio Abelló, que son expertos en medicina y cirugía estética, pérdida de peso, obesidad, asesoramiento nutricional y medicina integrativa. Un equipo de profesionales que usa lo mejor de la tecnología avanzada junto a un enfoque médico personalizado para las necesidades de cada paciente.
Kiahru cuenta con clínicas en Madrid y en Murcia y ya cuentan con una amplia cartera de clientes debido a que ofertan los mejores tratamientos a “precios accesibles”. López reconoce que tienen más clientas “latinas” que “españolas” porque recurren más a la cirugía estética, aunque en los últimos tiempos empiezan a verse más nacionales e incluso hombres que “se cuidan por dentro y por fuera”. Esta emprendedora acumula clientes que llevan casi una década en sus clínicas. Empezaron en el barrio de Salamanca y ya tienen tres centros abiertos en Madrid y uno en Murcia que se inauguró con una importante presencia de caras conocidas como la del director de cine, Alejandro Amenábar. Pilar López, natural de Murcia, dirige un equipo de casi 20 personas repartidos en sus centros. Esta emprendedora empezó en el mundo inmobiliario. La crisis la trasladó a Madrid donde decidió cambiar de sector. Primero trabajó para una multinacional de estética con una franquicia, pero, “me cansé de darle dinero y me lo monté por mi cuenta”. Kiahru tiene convenio con hospitales privados para hacer la cirugía y la parte de estética la realiza en sus propias clínicas. Esta marca se ha hecho un hueco en un sector en el que hay, advierte, “mucha competencia. Competencia buena que te ayuda cuando te falta un producto, pero también mala que te copia tu campaña de marketing”.
El número de clientes no deja de crecer. Funciona el boca a boca, pero sin dejar de lado la publicidad donde López ha seguido la estrategia del ensayo-error. “Hubo un tiempo en el que pagábamos 20.000 euros a Meta, pero ahora nos dedicamos a hacer tres anuncios en redes -uno por cada una de nuestras ramas de negocio- y listo”. Y este no ha sido el único punto en el que ha tenido que seguir la senda de “ensayo – error”. Los inicios fueron muy parecidos. “Mi error es no haberme formado”. Pilar es comercial, sabe vender, pero reconoce que “no se de números”. Hasta que no ha dado con una socia que se ocupa de esa parcela ha tenido muchos quebraderos de cabeza. Por eso recomienda a los emprendedores que lo intenten, pero que “cuiden sus gastos” y aprendan a “delegar” porque estás pendiente de tu negocio “12 horas al día y es necesario vivir”.














