La madrileña calle Turia, sede del Instituto de Emprendimiento Avanzado (IEA), ha acogido su primer martes del emprendimiento de la temporada que ha contado con la presencia de Patricia García Rodríguez, jugadora de rugby profesional que ahora está volcada en un proyecto de emprendimiento y en una ONG para ayudar a los que más lo necesitan con el deporte y la cultura. Liderar un equipo, tomar decisiones bajo presión, adaptarse al cambio y tener la capacidad de recuperarse después de cada golpe. Las habilidades que se entrenan en el deporte son las que necesita cualquier persona que quiera construir un proyecto o una empresa.
El encuentro ha estado conducido por Wilfredo Jurad, CEO del IEA, que ha recordado antes de empezar a la audiencia que seguía este espacio cuál es el objetivo de la escuela: convertirse en el puente del emprendimiento entre América y Europa, gracias a su presencia en Bogotá, Buenos Aires, Miami y Madrid. Patricia García, jugadora profesional de rugby y entrenadora de la selección española, ha explicado cómo convertir esa mentalidad que te ofrece el deporte en innovación, transformación digital e impacto social. García cuenta con una experiencia personal que le ha permitido llevar los valores del deporte al mundo del emprendimiento o de la tecnología. Un perfil idóneo que le ha valido el pasaporte para formar parte del Consejo Asesor de ICAD, el Instituto de Estudios Avanzado en Ciencias Aplicadas del Deporte, que es el nuevo proyecto en formación del Instituto de Emprendimiento Avanzado.
Patricia lidera dos proyectos de emprendimiento que son, en la práctica, una herramienta para transformar la sociedad. PGR ONG, que impulsa la inclusión, la igualdad y el desarrollo personal a través del deporte y la cultura y PGR DIGITAL, para ayudar a las PYMES a dar el salto hacia una transformación digital accesible, útil y con propósito. PGR DIGITAL nace en Nueva Zelanda durante la celebración de una copa del mundo. Corría el año 2016 y una jugadora de la selección irlandesa recibe un mensaje en su teléfono para la sesión de fisio. La selección tenía una aplicación para automatizar ese tipo de servicios. De esta forma pone en marcha este servicio de consultoría y “transformación digital 360” al servicio de las empresas para “automatizar procesos, buscar financiación o desarrollar y utilizar Inteligencia Artificial”.
El proyecto de ONG nace porque Patricia es una enamorada de los “valores” del Rugby. Practicó otros deportes, pero se quedó en el de la pelota ovalada porque “se juega con respeto, al árbitro se le habla de usted, placas con fuerza pero sin hacer daño” y necesitas solidaridad en la plantilla porque cada jugadora tiene una función. “Las delanteras son las más importantes porque si no levantan, no hay balón” y cuando lo tienes, “entran en juego las más ágiles, las que corren”. La traca final es “el tercer tiempo” donde jugadores y árbitros nos vemos en el bar. Esta ONG, emulando a lo que hizo Nelson Mandela en Sudáfrica con este deporte, persigue desde el año 2018 “educar en valores a través del deporte y de la cultura” a los colectivos más desfavorecidos. Con esta premisa han estado en las favelas brasileñas o en zonas desfavorecidas de Chile o de Marruecos. Patricia recomienda a los futuros emprendedores “tener un buen plan y un buen estudio, hacer números, probar y testear”, antes de salir al mercado. Se trata de “sumar pequeñas certezas para saber que todo lo que depende de ti está correcto y está hecho”.













